Perfil
Bienvenidos a Supermercado Gran Via – ELID S.A.
Supermercado Gran Via – ELID S.A. es un establecimiento ubicado en la ciudad de San Lorenzo, en el departamento de Central. Con una amplia variedad de productos y servicios, se ha convertido en el lugar ideal para realizar tus compras diarias.
En Supermercado Gran Via encontrarás todo lo que necesitas para abastecer tu hogar. Desde alimentos frescos y enlatados, hasta productos de limpieza y cuidado personal. Nuestro objetivo es brindarte la mejor calidad al mejor precio.
Además, contamos con un servicio de panadería y pastelería donde podrás disfrutar de deliciosos productos recién horneados. No te pierdas nuestras promociones y descuentos especiales en productos seleccionados.
En Supermercado Gran Via nos preocupamos por la comodidad de nuestros clientes, por eso ofrecemos un servicio de delivery para que puedas recibir tus compras en la puerta de tu casa. Solo tien
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1 Reseña en “Supermercado Gran Via – ELID S.A.”
Reclamo por hostigamiento y maltrato por parte del personal de seguridad – Sucursal Gran Vía Ñemby
Por medio de la presente, deseo expresar mi profundo malestar y presentar un reclamo formal por el trato recibido por parte del personal de seguridad de la sucursal Gran Vía Ñemby, situación que considero totalmente inapropiada e injustificada.
Mi madre y yo somos clientas fieles de esta sucursal desde hace muchos años, prácticamente desde su apertura. Realizamos compras de manera habitual, entre dos y tres veces por semana, por lo que conocemos perfectamente el funcionamiento del establecimiento.
Habitualmente, mientras mi madre realiza las compras dentro del supermercado, yo aprovecho para dirigirme a la joyería ubicada en la esquina. Esta gestión nunca demora más de 15 minutos, hecho que incluso puede ser corroborado por testigos. En todo momento, el vehículo permanece en el estacionamiento porque efectivamente estamos realizando compras en el supermercado.
En una ocasión anterior, el guardia de seguridad del subsuelo ya me había abordado de manera prepotente por haber visto a mi madre ingresar al supermercado mientras yo me dirigía a la joyería. Aunque me pareció un trato inadecuado, decidí dejar pasar el incidente.
Sin embargo, el sábado 11 de julio de 2026 la situación fue mucho más grave. Ese día yo me encontraba enferma, por lo que mi madre tuvo que encargarse tanto de las compras en el supermercado como de pasar por la joyería. Mientras realizaba esas gestiones, fue interceptada e interrogada por el guardia de seguridad del subsuelo y por otro guardia ubicado en la parte superior del estacionamiento, quienes la sometieron a un control completamente innecesario y la hicieron sentir intimidada.
Mi madre jamás ha utilizado el estacionamiento del supermercado sin realizar una compra. Contamos con los comprobantes que demuestran que siempre compramos en el establecimiento. Aun así, el guardia del subsuelo llegó incluso a amenazarla con llamar a una grúa para retirar el vehículo, una advertencia totalmente injustificada considerando que existían pruebas de nuestra condición de clientas.
Resulta aún más contradictorio que el supermercado no se responsabilice por pérdidas o daños ocurridos dentro del estacionamiento y, sin embargo, el personal de seguridad dedique su tiempo a hostigar e intimidar a clientes que sí realizan compras, en lugar de cumplir una función orientada a brindar seguridad y atención.
Lo más decepcionante ocurrió cuando mi madre acudió al gerente para exponer lo sucedido. Lejos de escucharla o intentar resolver el inconveniente, su respuesta fue que no podía ofrecerle ninguna solución y que simplemente dejara de acudir al supermercado.
Considero inaceptable que, ante un reclamo legítimo por malos tratos, la respuesta de un gerente sea invitar a un cliente de tantos años a no volver, en lugar de investigar los hechos, corregir la conducta del personal y preservar la confianza de quienes han elegido ese supermercado durante tanto tiempo.
Nuestro reclamo no busca recibir un trato preferencial; exigimos únicamente respeto, un trato digno y que el personal de seguridad actúe dentro de los límites de sus funciones, sin hostigar, intimidar ni acosar a clientes que cumplen con las normas y realizan sus compras regularmente.
Solicitamos que este caso sea investigado, que se revisen las actuaciones del personal de seguridad involucrado y que se adopten las medidas necesarias para evitar que situaciones como esta vuelvan a repetirse con nosotros o con cualquier otro cliente.
Esperamos una respuesta formal y una solución acorde a la gravedad de lo ocurrido.